miércoles 12 de marzo de 2008


La Gata se termina. Este blog ya no me aporta nada más que recuerdos tristes y por eso no puedo seguir en él. Comienza una nueva etapa y hay que pasar página. Pero, aunque en un principio pensé en dejar de escribir al menos por un tiempo, he decidido que no os abandono, sino que seguiré escribiendo en otro lugar y, espero, con fuerzas renovadas.

Hoy mismo empiezo de cero, vuelvo a construirme un hueco en otro blog y comienzo a escribir como si fuese el primero. Espero que os paséis por allí y también espero ser capaz de hacerlo mejor que con este y no decepcionaros.

Un beso y gracias por estar ahí.


Todo acaba

domingo 2 de marzo de 2008

Llevo casi un mes sin aparecer por aquí, y no es que no tenga nada que decir, sino que no me encuentro con fuerzas para hacerlo. No tengo ni una noticia agradable que contar y cada día tengo menos ganas de escribir.

Pensaba que la vuelta de Víctor iba a traer la alegría a mi vida, pero no ha sido así. Los dos hemos cambiado y las diferencias entre nosotros han crecido tanto que parece que se han vuelto insalvables. Me siento fatal, porque cada minuto que pasa me confirma que esto se ha terminado.

Él es la persona a la que más he querido en toda mi vida y me digo una y otra vez que es solo una mala racha, que todo va a volver a ser como antes; pero lo único que hago es engañarme, porque cada vez que le miro veo ese vacío que se ha abierto entre los dos y cuando me toca compruebo que he dejado de estremecerme con sus caricias.

Empecé este nuevo blog con la idea de que en él se reflejase una nueva etapa de mi vida, aquella en la que Víctor y yo volvíamos a ser felices. Tal y como están las cosas ha perdido su razón de ser y me estoy planteando echarle el cierre ya que, hoy por hoy, no tengo mucho que contar.

No es momento de dejar de volar

jueves 7 de febrero de 2008

Y creo que, no quiero poner frenos a mi libertad... no es momento de dejar de volar, aún no.

Y tú, lamiste mis heridas como solo tú podías hacer... Hiciste que pudiera volver a abrir los ojos y me atreviera a plantarle cara al sol, atreverme a brillar más que él. No volver a esconderme trás aquel que un día fue mi sombra y yo pensaba que, en realidad, era el centro de la vida.

Ahora, he aprendido a andar sola, a enfrentarme a este mundo tan desolador, a no dejar que nadie me impida buscar un mundo mejor.

Sé, que muchos quieren impedir que llegue más lejos que ellos, e intentarán pisarme. Más ya no soy tan fácil de romper.

Otros buscan hacer daño, tratándote como un mero objeto en su poder, pues tienen miedo de las consecuencias de implicarse realmente con alguien. Ojalá, me dejaran ayudarles. Más, tarde o temprano verán, todo lo que perdieron por no querer soñar conmigo.

Mírame a los ojos, sólo mírame, y dime si tú crees que yo sería capaz de hacerle daño a alguien intencionadamente.

Sabes que no, pero es que tú fuiste capaz, no sólo de mirar mis ojos sino de arriesgarte a entrar en el abismo que surge detrás de ellos. No muchos son capaces de eso. Los hay que no quieren mirar y prefieren imaginar que el mundo y todos somos como ellos han dictado, para no complicarse, aunque pudieran dejar de llorar si se abrieran un poco.

Hay algunos a los que me gustaría ayudar como un día tú hiciste conmigo, pero no quieren. No sé a qué tienen miedo.

Y creo que, no quiero poner frenos a mi libertad... no es momento de dejar de volar, aún no.

De lo irracionales que somos a veces...

jueves 31 de enero de 2008

Hace poco una amiga me contaba lo colgada que está por un hombre que no merece la pena. No pude evitar sentirme identificada con su historia, porque mi comportamiento ha sido muchas veces igual de irracional.

Le conoció en un bar de copas que ambos frecuentan. Cuando se encontraban, se saludaban e intercambian un par de palabras, y siempre surgía algún comentario con las amigas: que si tiene un cuerpo de escándalo, que si parece un tipo interesante…
Por mucho tiempo no hubo más, hasta que un día en que todos se pasaron con las copas, le comentó a un colega suyo que su amigo estaba como un queso, comentario que no tardó ni medio segundo en llegar a oídos de él.

Una semana después, al volverse a encontrar, recibió una invitación a pasar la tarde del domingo juntos, que no dudó en aceptar.

La cita fue de perlas. Tomaron algo y charlaron durante horas; parecía que encajaban el uno con el otro. A este encuentro le siguió alguno más en la misma línea, hasta que una noche terminaron en su casa.

Inicio de fábula: velas, besos, caricias… pero pronto se estropeó todo. Él insistía en que quería hacerlo sin preservativo, algo a lo que, evidentemente, ella no pensaba acceder. A partir de aquí todo se fue al garete. Acabó poniéndoselo a regañadientes y siguieron a lo suyo hasta que mi amiga tuvo que decir que parase porque la estaba haciendo daño. No ahondaré más en el tema, baste decir que resultó ser bastante bruto y desconsiderado.

Después de este encuentro, ella decía que no quería saber más de él pero, volvieron a encontrarse en el garito de siempre, del que ninguno parecía dispuesto a alejarse.
No han vuelto a dirigirse la palabra pero no ha parado de pensar en él. Parece haberse olvidado de la mala experiencia pasada y dice que le da morbo su puntito canalla, que le encanta como le queda esa camisa o que últimamente le ve más guapo.

Y después de relatarme esta historia dice: "Si sé que es un capullo, ¿por qué no puedo dejar de pensar en él?"

Un reto más

domingo 20 de enero de 2008

Se acerca febrero, un mes de locura para los universitarios. Mucho que estudiar por delante y parece que los días se acortan, te falta tiempo, las horas vuelan. Pero este año me lo estoy tomando de otra manera, porque este mes no sólo me trae horas y horas delante de montoneras de apuntes, sino que también me regala la oportunidad de retomar lo que hace tiempo se me fue de las manos. Se acerca el momento de volver a tenerle a mi lado.

He de reconocer que en ocasiones perdí la confianza en su regreso. Pensaba que todo estaba perdido, que él había elegido su camino y este le separaba de mí definitivamente. Me decía que no seríamos capaces de salir de esta, porque cada vez le veía más lejano, cada vez me sentía más sola.

No sé muy bien como lo habrá vivido él, pues siempre evita hablar de sentimientos, dice que no le gusta hablar de ello por teléfono, que esas cosas se dicen frente a frente; pero también de cerca le cuesta demasiado.

Por mi parte, no lo he mandado todo al carajo porque mi amor por él me lo ha impedido, no quería resignarme a darlo todo por perdido. Me decía: “Quiero tenerle entre mis brazos una vez más”. Así que, así ha pasado el tiempo, entre momentos de ilusión y otros de querer tirar la toalla, entre risas y lágrimas.

Pero no quiero cantar victoria todavía, porque ahora toca otra parte difícil, el volver a empezar. Sí, es maravilloso poder estar juntos de nuevo, pero va a ser extraño tenerle cerca porque me he acostumbrado a estar sola y no dar cuentas a nadie.
Víctor vuelve a su antiguo trabajo, a sus viejos amigos, al mismo piso que dejó… pero enseguida se va a dar cuenta de que en mi mundo nada es como antes. Ya no frecuento los mismos sitios ni las mismas compañías, gran parte de mi vida ha cambiado y no sé como va a amoldarse él a esos cambios.

Supongo que esto es tan sólo un pequeño reto más, pero esta vez nos tenemos el uno al otro para superarlo.

Renovación

martes 8 de enero de 2008

He decidido que este año ha de ser distinto al anterior, porque quiero reír más y llorar menos, preocuparme más por divertirme y dejar de comerme la cabeza tanto por cosas ante las que poco puedo hacer. Por eso comienzo este nuevo blog con la esperanza de llenarlo de buenos momentos.

Estas navidades me han servido para cargar las pilas. He tenido la oportunidad de volver a tener a Víctor a mi lado y hemos comprobado que nos seguimos queriendo igual que antes de que se fuera, que la separación no ha conseguido distanciarnos en lo más mínimo y que queremos retomar nuestra relación en el punto en el que la dejamos.

Pero bueno, no quiero adelantar acontecimientos porque esto todavía no es más que un castillo en el aire y hemos de arreglar ciertos asuntos antes de poder estar juntos de nuevo.

Espero que os guste mi nuevo hogar. Os deseo un estupendo año a todos.

Diseño por Open Media | A Blogger por Blog and Web